Gabionen-Hochteich selber bauen: so geht’s

Cómo construir tú mismo un estanque elevado con gaviones: así se hace

Un estanque elevado permite disfrutar del agua incluso en espacios reducidos: justo al lado de la terraza, junto a la zona de descanso o como elemento central del jardín. Quien quiera construir por su cuenta un estanque elevado con gaviones combina el efecto natural de la piedra irregular con una forma rectilínea y moderna. El resultado puede ser un elemento que llame la atención de forma extraordinaria, siempre y cuando el terreno, el estanque y la instalación técnica se planifiquen adecuadamente desde el principio.

Un estanque elevado de gaviones no es un simple elemento decorativo. El agua tiene su peso: un litro pesa aproximadamente un kilogramo. En el caso de un estanque de 1.000 litros, a ello hay que sumarle el peso de las piedras, las rejillas y los accesorios. Por eso, una planificación cuidadosa no solo garantiza un ambiente agradable, sino, sobre todo, una estabilidad duradera.

Construir uno mismo un estanque elevado con gaviones: primero planificar, luego montar

Antes de elegir las rejillas, las piedras y el equipo técnico para el estanque, debes determinar las dimensiones, la ubicación y el uso que le vas a dar. ¿El estanque servirá solo para mostrar una superficie de agua tranquila, se plantará como un miniestanque o albergará peces? Para las plantas y las superficies de agua tranquilas, suelen bastar unas dimensiones compactas. Para los peces necesitas un volumen de agua considerablemente mayor, un sistema de filtrado fiable y suficiente profundidad para que la temperatura del agua no varíe demasiado.

Las formas rectangulares resultan prácticas, ya que permiten planificar sin complicaciones las jaulas de gaviones, los depósitos interiores y las cubiertas. Además, los estanques elevados cuadrados tienen un aspecto moderno y ocupan poco espacio. Deja al menos un lado del estanque al que se pueda acceder fácilmente. Allí tendrás que poder realizar más adelante el mantenimiento de la bomba, el filtro, el nivel del agua y las plantas.

La ubicación influye en la calidad del agua y en el esfuerzo de mantenimiento. El sol directo favorece el calentamiento y puede propiciar el crecimiento de algas. Por el contrario, la sombra profunda limita la selección de plantas acuáticas. Un lugar con algunas horas de sol, pero sin el calor persistente del mediodía, es un buen término medio para muchos proyectos. Evita los lugares situados directamente bajo árboles de follaje denso: las hojas caídas contaminan el agua y obligan a limpiarla con frecuencia.

Elegir adecuadamente las dimensiones, el tamaño de malla y el relleno de piedra

La profundidad del muro de gaviones determina la cantidad de piedra que puede albergar y el aspecto que tendrá el estanque elevado. Los muros estrechos tienen un aspecto delicado, pero requieren piedras de relleno seleccionadas con especial cuidado. Para las superficies exteriores visibles, las piedras deben ser más grandes que el tamaño de la malla, para que no se salgan.

Las piedras naturales marcan en gran medida el carácter del espacio. Las piedras calizas claras transmiten una sensación acogedora y mediterránea; el basalto, más bien nítido y lleno de contrastes; y el granito, atemporal y sereno. Presta atención a que las piedras sean resistentes a las heladas y tengan un granulado adecuado. El aspecto resultará especialmente armonioso si colocas a mano bonitas piedras a la vista en el exterior y completas la zona interior de forma económica con un material de relleno adecuado.

No calcules la cantidad de piedras basándote únicamente en las dimensiones exteriores. Lo que cuenta es el volumen total de todas las paredes de gaviones. Prevé un pequeño margen adicional, ya que las piedras se apilan dejando espacios entre ellas y es posible que quieras colocar algunas piezas especialmente bonitas en la parte visible.

Los cimientos sostienen todo el estanque elevado

Un suelo plano y resistente es el requisito fundamental. Sobre una losa de hormigón existente e intacta suele ser posible construir un estanque elevado de tamaño pequeño o mediano, siempre que la capacidad de carga sea adecuada para la carga total prevista. En el caso de suelo natural, es necesario un sistema de cimentación resistente a las heladas. Dependiendo del tamaño, el tipo de suelo y el peso, esto puede consistir en un lecho de grava compactada con losas de hormigón o en una cimentación continua de hormigón.

En primer lugar, retira el césped y las capas de tierra suelta. Compacta el sustrato por capas y nivela la superficie con precisión. Incluso las pequeñas irregularidades se hacen visibles en una construcción alta y llena de agua, y pueden ejercer una carga desfavorable sobre la piscina. Por lo tanto, comprueba la nivelación en ambas direcciones con un nivel de burbuja largo o un nivelador.

En el caso de instalaciones de mayor tamaño, condiciones del terreno complicadas o la presencia de peces, conviene encargar previamente un estudio técnico para comprobar la distribución de la carga. Esto es especialmente importante si el estanque va a situarse cerca de la pared de una vivienda, una terraza, el borde de una pendiente o el límite de la parcela. En estos casos, es más recomendable realizar una evaluación individualizada que seguir unas instrucciones generales de construcción.

Así se construye una estructura de gaviones

Monta las jaulas de gaviones sobre los cimientos preparados, siguiendo la forma prevista. Las espirales o los anillos en C unen los elementos de rejilla, mientras que los separadores estabilizan las paredes frente a la presión del relleno de piedras. Colócalos de manera uniforme a lo largo y a lo alto. Mantienen las caras frontales separadas y garantizan que tu gavión conserve sus líneas definidas.

En el caso de un estanque elevado, el gavión suele consistir en una estructura de piedra que rodea todo el estanque, en cuyo interior se coloca un depósito interior independiente e impermeable. El gavión en sí no retiene agua. Esta clara separación supone una gran ventaja: la estructura de piedra se encarga del diseño y la estabilidad, mientras que el depósito interior se encarga de la impermeabilización.

Llena las cestas por secciones. Coloca las piedras decorativas en los laterales, a ser posible con la cara plana y más atractiva hacia fuera. Comprueba después de cada capa que las rejillas y los separadores sigan en su sitio. No eches grandes cantidades de piedras directamente desde arriba. Esto puede dañar los revestimientos, deformar las rejillas y estropear la superficie decorativa que has colocado con tanto cuidado.

En el borde superior, es fundamental que el acabado sea limpio. Una cubierta formada por placas a medida, reposacabezas de madera o elementos especialmente adaptados crea una superficie agradable para sentarse o apoyar objetos. Al mismo tiempo, oculta la transición hacia la piscina interior. Sin embargo, deja accesibles los accesos a los sistemas técnicos y no cierres de forma permanente las aberturas de mantenimiento.

Cómo realizar correctamente la piscina interior y la impermeabilización

Para conseguir un resultado duradero, la solución más sencilla suele ser utilizar un estanque prefabricado. Este debe seleccionarse de acuerdo con las medidas interiores y no debe entrar en contacto con los bordes afilados del gavión. Una capa protectora, como un tejido no tejido adecuado, protege además el estanque frente a las marcas de presión y la fricción.

Como alternativa, puedes utilizar una lámina para estanques. Esta opción es adecuada para medidas personalizadas y formas especiales, pero requiere mucho más cuidado. Debajo de la lámina hay que colocar un tejido no tejido protector para que las piedrecitas o los bordes no la dañen. Los pliegues deben colocarse lo más pulcramente posible y no fijarse bajo tensión. Cualquier fuga resultará más difícil de localizar más adelante que si se realiza una preparación minuciosa antes de llenar el estanque.

Planifica las entradas y salidas de los sistemas técnicos antes de colocar la piscina de forma definitiva. Los cables y las mangueras se pueden ocultar con elegancia detrás de un muro de gaviones, pero deben seguir siendo accesibles. Nunca se debe sacar una bomba del agua tirando únicamente del cable de alimentación. Un pozo técnico de fácil acceso o una tapa desmontable te ahorrará mucho tiempo a la hora de realizar el mantenimiento.

Armonizar el agua, las plantas y la tecnología

En el caso de los estanques elevados puramente decorativos, a menudo basta con una pequeña bomba de recirculación para mantener el agua en movimiento. Una fuente, una salida de agua discreta o una pequeña cascada aportan vida adicional al conjunto. El agua con mayor movimiento suena muy bien, pero aumenta la evaporación y, en estanques pequeños, puede dar rápidamente una sensación de agitación.

Las cestas para plantas resultan muy útiles en los estanques con vegetación. Mantienen el sustrato en su sitio y facilitan el cuidado estacional. Elige plantas adecuadas a la profundidad del agua: algunas especies prefieren los bordes poco profundos, mientras que otras necesitan aguas más profundas. En este caso, menos suele ser más. Un miniestanque demasiado lleno da rápidamente una impresión de desorden y dificulta su cuidado.

Los peces no son muy adecuados para los estanques elevados pequeños. Necesitan suficiente volumen, oxígeno, capacidad de filtrado y temperaturas estables. Si lo que buscas es un rincón acuático fácil de cuidar, un estanque elevado con plantas y sin peces suele ser la opción más relajante.

No te olvides de la seguridad y el cuidado

Una cuenca elevada también puede suponer un riesgo para los niños pequeños y los animales. La altura del gavión reduce el peligro, pero no sustituye a una planificación cuidadosa. Si hay niños en casa, puede ser conveniente instalar cubiertas resistentes o rejillas de protección. Comprueba además que todos los bordes estén bien rematados y que no sobresalgan piedras sueltas.

En otoño, retira las hojas caídas, revisa la bomba y poda las partes muertas de las plantas. Antes de que lleguen las heladas, dependiendo del modelo, hay que sacar el equipo del agua o asegurarte de que funcione a prueba de heladas. La congelación total puede causar daños, sobre todo si queda agua en las tuberías o en los componentes cerrados.

Tu proyecto no tiene por qué ser un producto en serie. Con unas dimensiones personalizables, el tamaño de malla adecuado y piedras naturales a tu gusto, se crea un estanque elevado que combina a la perfección con tu terraza, tus parterres y el estilo de tu jardín. Si las dimensiones o la construcción son especialmente complejas, te resultará de gran ayuda contar con una planificación concreta basada en conocimientos técnicos especializados, para que tu idea se convierta en un rincón acuático en el que te guste pasar tiempo durante muchos años.

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